VIVE TUS PREGUNTAS.

“Después de juventudes de angustia, 

sé quién soy,

lo que quiero  y el precio

que estoy dispuesta a pagar

por conseguirlo.”

Gioconda Belli, poeta y novelista nigcaragüense.

preguntas2

Ayer escombrando mi cuarto, que buena falta le hacía, me encontré un folder con 100 hojas.   En cada hoja había 10 preguntas.  Recordé con mucho cariño cómo había llegado hasta mí esa información. Fue hace unos varios meses.  Me invitaron a un retiro con adolescentes a dar mi testimonio vocacional como Misionero del Espíritu Santo. Me dijeron que eran 100 adolescentes.  Y aún así, junto con otro hermano aceptamos el reto.

No te contaré la experiencia de todo el retiro, que estuvo muy padre. Lo que ahora sí te quiero compartir es sólo la primera actividad que tuvimos.

Había una canasta al centro, sobre un mantel rojo.  A cada adolescente le repartimos una hoja con una pluma y con reloj en mano les dimos cinco minutos para que escribieran las 10 preguntas que vinieran a su mente.

Es más, puedes tú mismo hacer el ejercicio ahora. ¿Te gustaría?  Deja de leer. Toma una pluma y escribe en una hoja  las 10 preguntas que surjan, de modo espontáneo, sin pensarlo mucho.

Al final cada adolescente compartió una pregunta, la que consideraba más importante.  Ese fue el inicio del retiro.   Después de la actividad yo recogí las hojas que guardé hasta hoy.

Las preguntas son importantes y hay que amarlas. Las preguntas en la adolescencia generan búsqueda, exploración y utopía.  Quizá no tengas las respuestas, pero por experiencia propia te puedo asegurar que tus preguntas pueden cobrar fuerza y motivarte a emprender un viaje lleno de aventuras, riesgos y felicidad.  Poco a poco, con la vida y siendo fiel a lo que anhela tu corazón, irás encontrando las respuestas. Si no tienes preguntas, no hallarás respuestas; si tu corazón no está en búsqueda de los anhelos más profundos tampoco encontrarás nada, pues aunque esté a tu lado, no lo podrás ver.   Ama tus preguntas.  También a través de ellas habla Dios.

Sin más rollo, aquí están las preguntas:

¿Qué hago acá?  ¿Para qué nací? ¿Qué voy a hacer cuando sea grande?  ¿Qué espero? ¿Para qué estoy en este mundo? ¿Qué quiero para mi vida? ¿Qué pienso hacer de mi futuro? ¿Qué será de mi vida de adulto? ¿Quién soy? ¿Qué quiero? ¿Algún día romperé mis miedos? ¿Cómo afecta a mi vida lo que sucedió en el pasado? ¿Me quiero? ¿Cómo me siento? ¿Qué tengo que cambiar? ¿Qué quiero de mí? ¿Cómo puedo estar en paz conmigo misma? ¿Por qué no consigo quererme? ¿Por qué no puedo soltar aquello que me hace tanto daño?

¿Estoy cumpliendo mi misión en la vida? ¿Qué estoy haciendo mal? ¿Cómo ser feliz? ¿Qué tengo que hacer para ser feliz? ¿Por qué hago lo que hago? ¿Qué me motiva a hacer lo que hago? ¿Cuál es mi camino? ¿Qué voy a estudiar? ¿Lograré cumplir mis sueños? ¿Qué hago aquí? ¿Por qué escondo mi tristeza con una sonrisa? ¿Qué pasará cuando mis padres mueran?

¿Qué quiero ser? ¿Qué vocaciones hay? ¿Cuál es mi vocación? ¿Me casaré y seré feliz? ¿Cómo van a ser mis hijos?

¿Por qué no he logrado sentir a Dios completamente en mi corazón? ¿Verdaderamente llevo una vida cristiana? ¿Creo en Dios? ¿Cómo escuchar a Dios? ¿Dónde podemos encontrar a Dios? ¿Dios no me abandona nunca? ¿Qué espera Dios de mí? ¿Por qué me cuesta tanto acercarme a Dios si es a quien más quiero? ¿Dios perdona mis pecados grandes? ¿Si Dios nos ama tanto a todos por qué no amamos a los demás ni a él? ¿Cuál es el don que Dios me regala? ¿Qué hay que hacer para seguir a Jesús?

¿Cómo me ven los demás? ¿Qué esperan de mí? ¿Quién me puede ayudar? ¿Cómo puedo ayudar a los demás? ¿Algún día mi familia se podrá llevar bien? ¿He servido al prójimo? ¿Soy tolerante con los demás? ¿Por qué no siento el apoyo de mis padres? ¿El mundo puede cambiar si yo le transmito lo que sé? ¿Por qué nací donde nací y no en otro lugar?

¿Cómo saber qué es bueno, qué es malo, si en ocasiones es tan difícil diferenciarlo? ¿Por qué sufro? ¿Por qué existe el dolor? ¿Por qué hay problemas muy difíciles en la vida?

¿Cómo aprender a amar? ¿Encontraré el amor eterno? ¿Algún día me quedaré solo?

Hasta aquí las preguntas que recuperé. ¿Cómo te sentiste al leerlas? ¿Hay alguna con la que te identifiques?  ¿Cuáles son tus preguntas? ¿Qué ocupa tu mente y tu corazón?

Abordar las cuestiones fundamentales de la vida es importante:

La existencia, el conocimiento, la verdad, lo bueno y la malo, la belleza, el mal en el mundo, Dios, el sentido de la vida.

Si amas las preguntas. Si buscas las respuestas y sabes esperarlas, si permites que alguien te acompañe, si también le dejas una rendija abierta a Dios en tu corazón, irás por el camino de ser sabio, de hacerte sabio.  Estarás viviendo a tu modo y posibilidad lo que es y hace un filósofo.  Las respuestas llegarán.  Y con ellas la paz, la felicidad y una comprensión nueva

Ten paciencia con todo aquello que no está resuelto en tu corazón e intenta amar las preguntas mismas, como cuartos cerrados y libros escritos en un idioma muy extraño. No busques ahora las respuestas, que no se te pueden dar porque no podrías vivirlas. Y se trata de vivirlo todo. Vive ahora las preguntas.

Rainer Maria Rilke

Anda, di lo que piensas...

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